Aug
1
Este es el último fin de semana de vacaciones y ya empiezo a sentir nostalgia por las tardes de ocio. Aún trabajo por las mañanas y tendré que dedicarme con más empeño a los estudios para mejorar mis calificaciones y continuar con el inglés que por cierto se esta poniendo pesado. Con todo estoy dispuesta a encarar lo que venga y continuar.
Pero ahora tengo compañía…
Para aprovechar el último sábado de libertad, Leo me llevó a un centro comercial (el más grande del Sur) y hasta ahora se me ocurre que ya tenía un objetivo claro. Fuimos a una de esas tiendas que huelen feo y donde venden amigos. No sé cómo lo hizo, pero me convenció de comprar otro compañero porque según él no era bueno que viviera con el trauma que me causé cuando Salomón se fue. Acepté pero Leo me dio su palabra de que nunca volverá a insistir con la misma idea si algo le llega a pasar a mi nuevo compañero.
Hizo que escogiera uno de una vitrina y luego me pidió que le pusiera un nombre. Según una amable empleada de la tienda el que escogí era un ella así que se me ocurrió ponerle Romina, pero cuando llegamos a casa buscando en internet nos dimos cuenta de que en realidad es un él (muy amable pero muy mensa la empleada) así que creí que el nombre se podía quedar en Romy, lástima, ese nombre me gustaba, pero mi mamá ya le dice Remy, que original, nunca se me habría ocurrido ponerle el nombre de una rata de Pixar.
En todo caso, niña o niño, Romy o Pancho, ahora hay en mi habitación muchos ruiditos y tal vez hasta duerma mejor.



ohh… yo tmb echo de menos el ocio vacacional, de hecho tengo planes inconclusos que ya adaptaré a las nuevas circunstancias
Y qué es remy? o romy…
Bueno… suerte en todo =) Y éxito