Nov
17
FILIJ 2008
Filed Under Curiosidades, Grandes Impresiones, Lala, Personal |
Hoy estoy feliz porque mañana (en unas horas) voy a la XVII Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil que cada año se lleva a cabo en el Centro Nacional de las Artes.
Recuerdo que la primera vez que asistí a este evento, yo tendría como 10 u 11 años. Una maestra de Primaria nos impuso la tarea de ir. En ese entonces no me hizo mucha gracia su chistecito, pero en cuanto llegue le agarre el gusto.
Mi familia y yo asistíamos cada año, aunque ningún maestro me lo pedía, se había convertido en uno de los poquísimos acercamientos con la cultura que tuve durante mi infancia y adolescencia. No sólo era mi oportunidad de obtener un libro, si no que también me llenaba de ilusiones. Tenía la oportunidad de ver que los sueños se pueden seguir y conseguir, ahí, ante mí estaban las pruebas: La Esmeralda (Escuela Nacional de Pintura y Grabado) , El Centro de Capacitación Cinematográfica , La Escuela de Danza (Escuela Nacional de Danza Clásica y Contemporánea), La Escuela de Teatro (Escuela Nacional de Arte Teatral), etc. Todos los que entraban y salían de estas escuelas, eran como extraños ídolos a quienes les tenía envidia por hacer lo que les gustaba y como les daba la gana. Nunca ha sido un secreto que para mí, las Artes son como un sueño guajiro, que mis dibujos alimentan mi ego, que siempre he soñado con hacer siempre lo que más me gusta . Pero siempre le he tenido miedo a no ser buena, a ser común, que en realidad nunca he hecho nada especial. Siempre he vivido rodeada de la idea de que esas cosas no te dan un trabajo, y en realidad no tienen reconocimiento.
Así es como llegué a la Escuela de Ingeniería, en parte para demostrarme que podía hacerlo y en parte porque parece una carrera más “estable”. Es una buena carrera y me gusta, pero a veces, cuando no puedo imaginar el código de un algoritmo o cuando me da pereza tener que ensamblar un programa complicado, no puedo dejar de pensar que tal vez soy mejor para otras cosas. Aún así me esfuerzo mucho y creo que no lo hago tan mal.
El CENART me dio esas ilusiones, me dio obras de teatro gratuitas, las primeras que vi en toda mi vida, exposiciones, eventos musicales, tardes de pansa arriba tirada en el pasto durante horas. Ahora que soy grande de vez en cuando voy a llenarme de esa fascinación, porque sigo siendo esa niña que quiere hacer obras de arte.
Mañana volveré y me voy a divertir mucho, porque la ventaja, ahora que soy grande, es que la paga me permite más de un libro para niños.
Prometo después postear cuanto me divertí.



Espero darme una vuelta, por cierto el 20 creo estará la comunidad de Ubuntu México en dicho centro nacional de las artes.
Saludos!!!
PD: Ya respondí el meme despues de años