Hoy conocí a una mujer, más o menos de mi edad, tal vez era un poco menor que yo pero no más de 2 años. Me agradó de entrada porque es casi tan alta como yo, jamás había conocido a una mujer de semejante estatura. Aunque es más delgada que yo, dice que no hace mucho ejercicio pero al parecer come mejor. La verdad es muy linda, tiene el cabello del mismo color que el mío pero no tiene chinos, como yo, sino que tiene el cabello muy lacio y se le hacen caireles en las puntas, aunque nunca se le ven porque siempre se lo recoge en largas y gruesas trenzas. Además tiene el mismo color miel verdoso extraño que yo en los ojos aunque ella tiene una mirada más tierna. Es una niña algo chistosa, sobre todo porque usa mallones oscuros, según ella porque desde siempre los ha usado, desde que su mamá se los ponía cuando era niña. Además su estilo también es bastante raro, es algo sofisticado pero no deja de tener una aire free&fresh, y me parece algo pandrosa con los singulares morrales que usa para cargar todo tipo de rarezas; en eso si se parece a mi, porque yo también suelo cargar montones de papel desechable, cremitas, lápices, plumones, colores, desodorante, y tecnología.

Empezamos a platicar y nos llevamos bien porque a ella también le gusta dibujar y escribir cosillas, sólo que ella tiene un estilo diferente , ya que sólo usa barritas pastel y hace dibujos muy extraños que no entiendo pero que me gustan, no sé porque, pero me gustan. Ella se pasa todo su tiempo libre dibujando, no hace otra cosa más que pintar, usar su computadora y oir música, que es más o menos la misma que a mi me gusta. La envidio un poco porque yo sé que mi mamá me regañaría si yo no hiciera nada en la casa pero ella dice que la suya la incita mucho a que haga lo que le gusta.

Nos caímos tan bien que enseguida me invito a pasar la tarde en su casa con unos amigos, parece que siempre se reúnen los fines de semana para tocar la guitarra o salir, dice que siempre hay algún concierto que no se puede perder . Aunque me moría de ganas de ir, le dije que no podía porque por fin había quedado con mi papá para que me ayudará a pintar mi cuarto, y me sorprendí aún más cuando me dijo que ella también era de las que hacia ese tipo de cosas raras, y un día se decidió a pintar y decorar ella misma el sótano de su casa para pasar ahí las tardes con sus amigos.

Seguimos platicando, todo iba muy bien aunque ya no recuerdo de qué hablábamos, hasta que me empecé a sentir extraña, tenía frio y de pronto me desperté, algo intranquila, con la sensación de haber perdido algo, de que algo se me olvidó, me quedé pensando acerca de mi sueño por un rato. Llegue a la conclusión de que en mi sueño ella nunca me dice su nombre, pero yo sé cual será, mi hija se llamará Camila.

Comments

One Response to “Hoy la Conocí”

  1. Israel on September 26th, 2008 8:58 pm

    Si, los padres siempre anhelamos para nuestros hijos lo que consideramos lo mejor. Está en nosotros (a su debido tiempo) inculcarles lo que queremos que sean.
    O dejarlos libres.

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