Hace algunos días, mientras buscaba inspiración para el post antecesor a éste, me tope ante algunas pequeñas grandes revelaciones.
La primera me la entregó mi hermana cuando le pedí que me enlistara algunos de los miedos ridículos que ella me conoce (¿Quién escribe sobre sí mismo y no conoce bien el tema?). Me miró fijamente durante una eternidad que duró apenas unos segundos, tan profundamente que pensé que yo le había preguntado algo malo, creí que me regañaría con ese aire maternal que a veces se le sale.
Aún pienso en su respuesta: ‘A lo que más le tienes miedo es a no salir adelante nunca, a quedarte aquí para siempre sin hacer nada ni ser nadie’.
No sé cómo lo hace, pero a veces me sorprende, paso tan poco tiempo con ella que no la conozco, para mi, ella sólo es mi hermana adolescente con un carácter del demonio, una persona fuerte que oculta su dureza con infantilismos y hasta ingenuidad; es lo único sólido que tengo de ella, lo que yo veo, y quizás hasta en eso me equivocado.
¿Será que ella sólo ha visto en mi a una persona terca y egoísta? ¿Será que lo único sólido que tiene de mi son mis ambiciones, mi obstinación? ¿Es eso lo único que ella puede ver con lo poco de le doy de mi? ¿Todos de miran de la misma manera? Nadie sabe mucho de mi, porque nunca es mucho lo que doy, siempre siendo yo que a veces se me olvidan los demás.
Es cierto que vivo en mis ensoñaciones, con los planes a futuro en marcha, y lo admito, me da miedo vivir y morir sin que nadie se dé cuenta, pero eso no lo es todo.
Aquí es donde he cortado la parte del nudo en la garganta: en donde escribo sobre mis profundos miedos
.
Mi hermana me hizo sentir una bofetada,  no soy como los caballos que sólo ven el camino que tienen delante, yo no soy de piedra y ahora sé que ella no sólo es una adolescente enojona.

Comments

One Response to “Revelación 1”

  1. israel on February 27th, 2009 7:33 pm

    Uhmmm… de las cosas que se entera uno, cierto?

Leave a Reply