May
27
Leo y yo conocemos gente que siempre esta molesta con la vida sólo porque puede ver el ‘lado malo’ de cualquier insignificancia. También conocemos gente impertérrita que vive alegre a pesar de que los demás no entendamos de donde sacan tanta energía.
Hace algunos meses esto nos llevó a una conversación muy ñoña sobre la manera en que las personas se enfrentan a la vida. Discutimos sobre alguna filosofía oriental y yo tenía en mente la terapia Gestalt que a grandes rasgos trata de que hay que darse cuenta de que se debe vivir el aquí y el ahora.
Pero esta idea se puede tomar de muchas maneras , se retuerce y altera de acuerdo a diferentes situaciones, tanto que no es tan fácil seguirla, voy a poner el siguiente ejemplo:
Yo tenía un compañero, lo traje de una tienda y lo llamé Salomón. Éramos muy parecidos, a él le gustaba mucho hacer sus cosas de noche y por eso era mi compañero. Yo me desvelaba y a él no le importaba que dejara la luz encendida, nunca me reclamó que hiciera mucho ruido, como hace mi mamá. Yo le decía que estaba loco porque se la pasaba corriendo. Platiqué con él durante horas, mientras él corría y yo hacía cosas en la computadora en las madrugadas. A veces le contaba mis quejas y los chistes del día o le resumía como iba la trama de mi libro en turno. Lo sacaba a jugar conmigo de a poquito porque a él no le gustaba la gente más que a mí.
Fui feliz con él estando cerca durante las noches. Mi habitación ya no era tan enorme y vacía yel silencio ya no era tan terrorífico porque tenía un compañero, ya no estaba sola.
Salmón me hizo ser un poquito más alegre y ahora me esta causando daño porque ya no está. Hace días que no duermo en mi habitación porque ahora la detesto.
¿Por qué algo tan estúpido me hace sentir tan mal?, ¿por qué me duele más la partida de Salomón que lo que me dolió la de mi abuelo hace tantos años?.
Cada quien elije qué camino seguir, todos podemos elegir sentirnos bien o sentirnos mal. YO tengo el poder de decidir cómo sentirme. Soy consciente de que hay cosas buenas rodeándome y que puedo tomarlas. Yo misma puedo reprocharme por no hacerlo -como ya he hecho- yo misma puedo enojarme conmigo por derrochar energía de una manera tan inútil como lo es estar triste
Entonces, con todo lo que sé ¿aún tengo derecho a sentirme triste?



Pues… tienes derecho a sentirte como sea, cierto?
Creo que el punto de todo es encontrar algo que te haga sentir bien… el lado bueno de las cosas