Apr
26
Sin titulo
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Afuera llueve a cantaros, si lo sé, el clima aquí se parece a un señora mayor caprichosa y rencorosa. Aunque sigue haciendo calor: pienso que las calles que han estado bajo el azote del sol todo el día -como todos los días- se desprenden de su calor cuando el agua cae y éste se manifiesta en una especie de calor vaporoso, bochornoso. Aún así, el hecho de que las últimas tardes hayan estado nubladas casi grises ha representado para mi, no sin cierta ironía, que mis días sean menos oscuros. A continuaión explico porque me parece así.
Ayer mientras Leo y yo lavábamos el Tsuru 93 que usamos por obra y gracia de Sr. Papá de Leo, casi me alegre al ver la luz mortecina que las nubes volcaban sobre nosotros , incluso reprimí comentar las probabilidades de que nos callera el aguacero que echaría a perder nuestros esfuerzos, algo que me pareció muy extraño dado el hecho de que yo no había querido hacer nada de nada, estado que ya se había prolongado varias semanas. Poco después, sumergida en mi labor, me descubrí cantando las canciones completas del único CD que poseo de Bruce Sringsteen que sonaba desde el interior de la casa. Mi madre me había pedido que lo pusiera pero yo sé que a ella le gusta y eso no tiene nada que ver con que le guste la forma de cantar del Boss, la verdad es que al igual que yo ella también ha tenido un comportamiento distinto, pero sólo conmigo, se la pasa haciéndome mimos, me pregunta lo que yo quiero para comer, para salir, para ver, se dedica a complacerme y yo le digo lo que ella espera escuchar. Pero volviendo al extraño suceso, me sorprendió pillarme cantando porque hasta ayer, no había escuchado música en absoluto, era como si tuviera cerrados los oídos, no escuchaba nada, el ipod -igual que la computadora hasta hoy- ha estado guardado y abandonado en mi casa. Parece que las cosas en mi interior han comenzado a cambiar al fin.
Ah, con mi egocentrismo casi se me olvidaba mencionar el estado de sitio en que se encuentra la ciudad a causa de una ‘epidemia de influenza’, tal vez esto ha influenciado en mi estado de ánimo. Hablando en grandes rasgos, la principal recomendación de las autoridades de salud es evitar el contacto físico con el mundo, es por eso que el Ejercito reparte tapabocas afuera de algunos supermercados y se recomienda no salir a lugares concurridos. Todas las actividades culturales han sido canceladas, todos los museos y observatorios permanecen cerrados, las escuelas suspendieron labores, desde el jardín de niños hasta escuelas superiores, los alumnos de UNAM, IPN, etc, permanecemos a la expectativa de cuándo volveremos a la escuela. Hoy me informaron que tampoco tengo trabajo hasta nuevo aviso. He podido estar en mi casa sin la obligación de lucir entusiasmada por salir o llevar a cabo alguna actividad, eso es bueno, porque aunque sigo sin escuchar música deliberadamente, si he recuperado casi en su totalidad las ganas de leer. Es como quitarse la pereza de un largo sueño poco a poco, tal vez es sólo que ya ha pasado el tiempo que tenía que pasar, tal vez es que he empezado a dejar fluir las cosas, a relajarme.
Aún así siento que hay algo que ya no esta conmigo, algo cuya pérdida todavía me provoca pesar, tal vez sólo debo seguir adelante y hacerme más fuerte, tal vez después de todo si debo cambiar, construir una bifurcación en mi camino. No es algo que yo pueda hacer de modo fácil, porque soy una gallina naturalmente, pero tampoco creo que pueda aguantar tener a mi madre atada a mi durante más tiempo.



Es quizá hilarante que a pesar de ser mimada por tu madre, te cause repudio, pero para como eres, es normal.
Disfrutaste del tiempo de descanso, ahora trabajar, estudiar y bajar el parche para el “software” que salio afectado va siendo necesario… aunque claro, el análisis de requerimientos es muy largo todavía; pero parece ser que vas ubicando por donde ande la falla…